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24 de abril de 2021

"AGUA", POEMAS DE PAULA RODRIGO

 

Agua

Paula Rodrigo (Paula Sayeg Cerón)

 

Hielo

 

El silencio como el frío

Resquebrajándome las manos

el llanto como un grito constante

congelándome los oídos

 

el timbre

intentando detenerme

el aire

intentando calmarme

 

tiemblo con el viento

rebosante de piel

tirito verde, azul, morada.

 

Vuelvo a encerrarme.

 

 

 

 

 

 

Mar

 

Perdí un par de ideas en el mar

mientras se recogía imantado

 

mi pecho tiene incrustaciones

trozos y astillas de metal

que hieren al respirar

 

me sumerjo en él

calmando la necesidad de cercanía

me dejo llevar en sus movimientos

 

sin respirar me siento completa

a pesar de la contracción toráxcica

por el frío de su profundidad

 

Nubes

 

Me crecen nubes bajo los ojos

llenas de cristales

que se pueden incrustar

en cualquier parte

donde decidan internarse

 

corren por los líquidos de mi cuerpo

chocando con las paredes

de los conductos

 

luego

cuando esté toda llena

de pequeñas perforaciones

lloverá por fuera

suave

fuerte, con rabia.

 

Lluvia

 

Caen chorros de agua

desproporcionados, groseros

por la ventana de la micro

 

habrá esperado la lluvia

que sus gotas me hirieran

como astillas de vidrio

y dejasen un cosquilleo

pequeñas descargas eléctricas

chispeantes

 

que el agua bajara como gusanos

como tallarines aceitosos

cayendo de la olla

espermatozoides peleando

repulsivos

desesperados por subsistir

 

habrá esperado

que imaginara los escenarios

como si los hubiese visto

 imágenes invadiendo mi cabeza

como una conquista dolorosa

llena de muertos

lenta

 

habrá esperado

que sus palabras

abrieran pequeñas llagas

por todo mi cuerpo

que sin sangre se humedecen

de puro suero

 

 

Charco

 

Después de dos días de lluvia

cuando el cielo bramó sin parar

salgo al barro que se apoderó de todo este territorio

buscando agua, más agua

para cocinar algo

y llenar nuestros estómagos vacíos

 

veo mi cara hecha pedazos en el suelo

deformada por los actos de la naturaleza

en la que dejé toda mi piel

me la devuelve en un reflejo sucio

junto a las nubes blancas en el cielo

 

12 de abril de 2021

POEMAS DE CAMILO A. PALMA ERICES (TALLER CÓDICES 2021)

  

El Mito de la Creación

Repto hacia el lugar del huevo mágico

que habría de concederme mi deseo:

Que al reptar hacia el lugar del huevo mágico

pudiere concedérseme un deseo:

Que de reptar hacia el lugar del huevo mágico

no buscare conceder otro deseo

Que no fuere el de reptar hacia el lugar del huevo mágico

y obligar a que la muerte lo conceda.

 

Extracto de la Pureza

Oigo tus dientes roer en el cartílago

como oscuras diademas de héroes silenciados

que hubiesen muerto siendo hijos de la muerte

donde tú dices aquí hay un ángulo dulcísimo

y venga el hambre a morder lo que nos quede

Oh por eso tú pequeño artífice de piedra

remece el hambre de la arboleda bajo el claro

que tímidamente ausculta la flor de su delirio

que a los héroes los tortura el llanto del corazón sauce

y por él desenfundan la risa y el espanto

y por él acucian al verbo y a la sangre

Oh la sangre es negra ruina negro espanto

consigna de la hora en que el sepulcro y el vacío

dispondrían a la bestia esperanzas y locura

Oh serán triste sombra a la que acaso

aún podríamos dar un nombre alguna hora

a la hora en que la consignada hora sea el vacío

del vacío en que seas tú y vengas desarmado

portador sólo del espanto tuyo y mío

a decir escucha vengo a roer lo que nos queda

y ven busca esta mordida

y ven halla esta diadema

 

Extracto de la Música

Ruido de música en el aire, hendido

de silfos rientes y cantores; huida blanca suave

música de trueno y de tambores

alucinan silencio y los sentidos 

en la rota lira de los viejos.

A un ángel cedan la melodía y el arpegio

compás único. De un ángel la melodía infunda

a los rotundos sueños de la furia

fiebre insufrible y tormentosa.

Será entonces música sin lugar y sin sentido

música sin estancia, sin cabida

en la faz muda y ciega de aquel viejo  

que en vano va tras ella y la persigue

para olvidarse la canción en este aliento

cuyo nudo lo asfixia y lo sostiene.

 

Noctívago

En el crepúsculo se ha ribeteado a la muerte con un jade exquisito

que preserva en su esperanza el compás de una última melodía.

Abriré el cerrojo para precisarlo por entre la escalinata de reptiles

y hacer surgir en ella las flores más ínfimas y oscuras.

El archipiélago de estrellas dará sus dobleces a la noche

y arropará con ellos el furtivo son de las campanas.

Sólo así se reurdirán los conciliábulos del miedo

y hallará la piedra el cántaro que resuena sobre el agua.

Pero no hay un solo pájaro que rasgue la veste de la noche.

No hay lluvia que disipe el peso de las luciérnagas.

No hay prisma que se iguale a las dimensiones del vacío.

No hay quien diga que nunca nada ha sido para nadie

ni que el cielo esconde su más íntima poesía.

Hay, sí, quien ha sido un reflejo en su agonía

y abrirá para decirlo antes que calle.

POEMAS DE FRANCISCA MÁRQUEZ (TALLER CÓDICES 2021)

 

Sombras

Espera eterna, pareciera

Hasta cuando

Espera uno a las sombras

Sombras de mis

Padres de papel

De cristal

Cuchillos

 Penurias que me juzgan

Cuando se deshace

La persecución

El acoso de la pregunta

Me repiten campanadas

Se revuelve el juicio

Piel de cuero

                  Mi piel es sensible, necesita cuidados,

Ella me enseñó a cuidarme,

Depende de mí para protegerla,

Se volvió más gruesa con el tiempo,

Con el sol, el frio, el viento, el polvo,

Con los gritos y las palabras filosas,

Años y años de abrazos de lijas,

Años en los que cada poro de mi piel,

Gritaba ayuda, ayuda.

Ahora mi piel es gruesa, ahora confío en ella

Ahora yo la cuido como ella a mi

Aprendí de quemaduras, de alergias, de ronchas,

Aprendí desde el desgarro de la herida misma,

Ahora mi piel es gruesa

Gracias, agradezco que aguantaras aun siendo tan ligera

Desde ahora, cariño, yo te cuido

El tránsito

Como despedirme de ti, cuando aún te quiero tanto,

Por qué despedirme de ti, cuando aún me necesitas tanto,

Pero como no hacerlo

si cada día estas más lejos,

me alejas,

más y más vueltas para llegar a ti.

Te digo adiós con ganas de reencontrarte,

Te digo adiós sin querer siquiera

 

 

Visitante

Llegas en cinco formas diferentes, 

todas juzgándome desde allá

todas espiando, escarbando, oliéndome…

Entonces necesito más que nunca acudir a mi disfraz, 

a esa figura que pretendo ser para el espectáculo.

En días como hoy, me refugio visitante y visitantes me exilian, 

a veces tengo miedo de nunca lograr un hogar

Callada

Mi voz es chillona, es chirriosa

Antes me dijiste que era dulce,

Ácida te sabe, suena fuerte

Cállate por favor cállate

Tu voz es un pitido en el oído

Permanente

Insoportable

Mi voz, ¿es esta?

Quiero ahogarla, a mi

Con esta voz y este chirrido que me acompaña

Cansados de mi voz se alejaron

Escucho solo el eco del silbido mío perdido

Vuelve revuelve todos mis oídos

49 kilos

Otra vez. Muriendo.

Se que cuando bajo de los 50

Cuando pasa

Nada está bien

Nada se siente bien

Hoy marque 49.

La lucha de siempre

Contra 49 demonios

Y esperas que sean 50

Como es que con uno mas

Como es que uno menos

Ellos no paran y tu sigues

Los números no se ven

Los cuerpos desaparecen

El espejo empañado

La mira huidiza

Las heridas

 

 

 

 

Casi una carta de amor

 Me enamoro

El color de mis cenizas

Grisáceo y color pastel

Cenizas y brillantina

Agradezco tu voz

Agradecida de tus manos

Cegada en la nube de humo

Para cuando extrañe tu piel

Miraré los neones y entenderé

Miraré los matices de grises

Agradecida y cansada de tanto

Tu te vuelves mi abandono

Me parece que es cosa de tiempo

Para ese momento yo seré tuya

Una eternidad indefinida

La vitrina se desvanece un poco

Estructuras...

Casualidad vendida

Te doy todas mis cartas

Nos vemos, cariño no mío

5 de abril de 2021

POEMAS DE IGNACIO SÁNCHEZ (TALLER CÓDICES 2021)

 

Tiempo

Siendo separado

Embarco la búsqueda

En la tierra más ajena

De realizarse

Mientras todo marchita.

 

Tal naufragio

Buscando el horizonte

Entre rostros

Osadía y deseo

Reencuentro mi esencia

todo se marchita.

 

Hundido entre tantos vendajes

Mi sangre clama

Mi sangre grita

Mi sangre se coagula

En un sinfín de llantos

todo se marchita.

 

Rodeada de todo este mar de sombras

Horizonte de sombras

Veo sin más

Los recuerdos que aún añoran

De lo que alguna vez fui

Del paraíso de que alguna vez habite

De los fantasmas del pasado que alguna vez rodee

Opacados por un grito de silencio

todo se marchita.

 

Ha de ser yo

El sujeto del acto

Espera y espera

De la tierra ajena

Vistiendo aquel rostro

De los mil ojos

De los mil dibujos

De las mil lagrimas

De los mil pensamientos

De las mil heridas

Mientras que todo lo conocido

Se marchita.

 

 

 

 Sangre

¿Alguien notara

                    Las heridas que aún siguen abiertas?

Las voces

          Que aún gritan

Los ojos

          Que aun lloran

Las heridas

          Que aún siguen abiertas

¿Alguien dará cuenta

                   De los cuerpos que visten la ciudad?

La sangre con que se pinta

                   Los cuerpos siguen jugando.

¿Alguien dará cuenta

                    De los cuerpos que visten la ciudad

La sangre con que se pintan

                    Las heridas siguen abiertas.

 

Dimensiones

La primera es el alto

la segunda el largo

la tercera el ancho

la cuarta el tiempo

la quinta el olvido

 

16 de marzo

2596 años, los babilonios conquistan jerusalén

478 años, fernando de magallanes llega a las filipinas, donde encontraría la muerte

187 años, en Argentina se inaugura la primera biblioteca pública

107 años, nace Cesar Vallejo

93 años nace Francisco Ayala

88 años, nace Josef Mengele

64 años Hitler crea las Wehrmacht

61 Barcelona es bombardeada

31 años, sucede la masacre de My Lai en la guerra de Vietnam

11 años, se produce un ataque químico en Irak Halabja

1 año, el papa Juan Pablo II pide perdón por el silencio frente al holocausto

Nací yo, después de tanto boliche.

 

Tu

Eras tu

te reconocí de inmediato.

 

Eres tu

quien trae consigo

aquella esencia

                        me abraza

                              hierve

                              lastima

Reconocí tu mirada

deseoso de morir

por aquella creación.

 

Te acercas a mi

-por qué tendría que hacer algo así? dices

todo se cae.